CÓMO ACOMPAÑAMOS A LOS JÓVENES ADULTOS

Nuestro enfoque

La educación, la orientación personal y la vida comunitaria católica ayudan a los jóvenes adultos a desarrollar sus capacidades, asumir responsabilidades y prepararse para una vida adulta independiente.

Educación con una comunidad a tu lado

St. James Institute acompaña a jóvenes adultos que desean continuar sus estudios técnicos o universitarios, pero enfrentan barreras económicas, poco apoyo familiar o incertidumbre sobre su próximo paso. Nuestro primer apostolado está en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y también acompaña a jóvenes que están saliendo de hogares de acogida.

Unimos las oportunidades educativas con relaciones de confianza y la responsabilidad cotidiana. A esto lo llamamos acompañamiento: caminar junto a un joven mediante la escucha, la orientación práctica, el ánimo y el seguimiento de sus compromisos mientras trabaja para alcanzar sus metas.

Comenzamos escuchando

Cada persona tiene su propia historia, fortalezas y esperanzas para el futuro.

Mediante una solicitud, conversaciones y una evaluación individual, consideramos los intereses educativos, la situación de vivienda y familiar, el apoyo existente, la experiencia laboral y las necesidades prácticas.

Juntos exploramos una opción de estudios realista y el compromiso que requiere. La evaluación también considera si St. James puede ofrecer un apoyo adecuado dentro de la capacidad del programa.

Apoyo adaptado a cada persona

El apoyo ofrecido depende de las necesidades individuales, la compatibilidad con el programa, los cupos y los recursos disponibles.

Puede incluir orientación vocacional, preparación académica, ayuda para buscar una beca, materiales de estudio, mentoría o apoyo residencial en Casa St. James. Cuando sea posible, el equipo también puede ayudar a conectar a un participante con opciones de transporte, experiencia laboral u otras oportunidades prácticas.

Un plan acordado establece lo que St. James puede brindar, lo que aportará el participante y los próximos pasos. Los jóvenes adultos participan activamente en estas decisiones.

El ingreso y la asistencia están sujetos a evaluación y aprobación. El apoyo se revisa a medida que cambian las necesidades, el progreso y los recursos disponibles.

Tres áreas de formación conectadas

El estudio, el trabajo y el crecimiento personal se fortalecen mutuamente. Nuestra misión católica los integra para preparar una vida adulta con propósito.

Nuestro enfoque se concreta en tres áreas conectadas:

Educación y capacitación

Ayudamos a los jóvenes adultos a explorar opciones técnicas o universitarias, comprender los requisitos de ingreso y los costos, y desarrollar hábitos de estudio constantes. La orientación continúa ante las dificultades académicas, y animamos a los participantes a pedir ayuda y mantener su compromiso con los estudios.

Trabajo y servicio

El trabajo remunerado, las prácticas adecuadas y el servicio pueden ayudar a los participantes a desarrollar la comunicación, la responsabilidad y las habilidades prácticas. Exploramos oportunidades compatibles con sus estudios y circunstancias, y promovemos la responsabilidad por los gastos que no cubre el apoyo acordado con St. James.

Formación del carácter y espiritual

La oración, la reflexión, el diálogo y el servicio forman parte de nuestra vida comunitaria católica. Mediante la orientación y las decisiones cotidianas, los jóvenes adultos practican la honestidad, la perseverancia, el respeto y el cuidado de los demás, mientras descubren su vocación y propósito. Se respeta la conciencia y la trayectoria religiosa de cada persona.

La vida diaria en Casa St. James

Nuestra primera casa en Santa Cruz de la Sierra es un lugar donde la formación se lleva a la práctica.

Los residentes estudian, comparten las comidas, cuidan los espacios comunes y participan en la oración y las actividades comunitarias. Cocinar, limpiar, organizar el tiempo y resolver desacuerdos brindan oportunidades cotidianas para practicar la independencia y la consideración hacia los demás.

Las rutinas saludables, la elaboración de presupuestos y el ahorro para metas personales forman parte de esta preparación. La orientación ayuda a los jóvenes adultos a reflexionar sobre sus decisiones, reconocer las dificultades y dar el siguiente paso con apoyo.

El apoyo residencial forma parte de un plan acordado y depende de la idoneidad y la disponibilidad. Casa St. James es nuestra casa actual; contar con otras casas sigue siendo una visión a largo plazo.

Responsabilidad compartida

Los participantes y el equipo de St. James tienen responsabilidades para que el acompañamiento funcione.

Los jóvenes adultos se comprometen con sus estudios, los horarios acordados y las actividades de formación. Contribuyen mediante las tareas de la casa, el trabajo o el servicio según sus circunstancias, y cuidan los recursos que se les confían.

El respeto a los demás residentes, al personal y a los colaboradores es fundamental para la vida comunitaria. Se espera que los participantes cumplan las normas del programa y aborden los desacuerdos mediante el diálogo.

Cuando surgen dificultades académicas, personales o familiares, se anima a los participantes a informar pronto al equipo y buscar ayuda. La comunicación honesta permite considerar juntos los cambios necesarios en el plan.

El equipo brinda orientación y revisa el progreso, las responsabilidades y el apoyo disponible. Estas conversaciones ayudan a los participantes a reconocer lo que funciona y dónde hace falta más esfuerzo o asistencia.

Preparación para una vida adulta independiente

El objetivo es ayudar a cada joven adulto a desarrollar los hábitos, las habilidades y las relaciones necesarios para tomar buenas decisiones y sostenerse por sus propios medios.

La preparación incluye continuar los estudios, adquirir experiencia laboral, administrar el dinero y planificar la vivienda y los gastos de vida futuros. El progreso es gradual y responde a la situación de cada persona.

A medida que los participantes ganan independencia, el plan de apoyo puede cambiar. Trabajamos hacia próximos pasos realistas, con tiempos que se ajustan a cada persona.

Esperamos que los jóvenes adultos lleven esta formación a su trabajo, sus familias y sus comunidades, y utilicen sus capacidades para crear oportunidades y servir a los demás.

Una red de oportunidades

Los hogares de acogida, las instituciones educativas, las parroquias, los empleadores, los profesionales y quienes apoyan la misión hacen posible este trabajo.

Una beca, un empleo adecuado, la orientación profesional o la ayuda ante una necesidad práctica pueden fortalecer el camino de un joven adulto. St. James coordina estos aportes en función de las metas individuales y las responsabilidades acordadas con cada participante.

Las alianzas nos ayudan a construir un apoyo sostenible en el tiempo. Damos la bienvenida a personas y organizaciones que puedan aportar oportunidades adecuadas, conocimientos, oración o apoyo económico.

Da el siguiente paso

Los jóvenes adultos y las organizaciones que los derivan pueden contactar a nuestro equipo para conversar sobre su situación y el proceso de solicitud. Una consulta inicia una conversación y no garantiza el ingreso ni la asistencia.

Si deseas apoyar la misión, explora las opciones para ser mentor, ofrecer voluntariado, brindar una oportunidad, establecer una alianza o hacer una donación.